Índice analítico

Corn Laws

Se agrupan bajo el término general “Corn Laws” o “Leyes sobre los granos”, las diferentes medidas de protección arancelaria a través de la imposición de impuestos, en Inglaterra, a la importación y exportación de los diversos grano, sobre todo a partir de los siglos XVII y XVIII, con el fin de favorecer a las producciones locales. Estas leyes fueron introducidas en 1815 bajo el nombre de “Importation Act” -ley de importación-. En efecto, durante el año 1813, una comisión de la Cámara de los Comunes recomendó la exclusión de la importación de granos extranjeros, hasta que el precio del trigo producido en Inglaterra ascendiese hasta las 4 libras por quarter (lo que equivale a 218,8 kg). Este era el precio que Thomas Malthus consideraba justo. Para él, sería peligroso para Gran Bretaña importar trigo a un precio inferior, porque esto reduciría la remuneración de los campesinos y, además, los industriales sufrirían de la pérdida de ingresos de los propietarios de terrenos, los Landlords, y de sus granjeros, o tenants. Cuando llegó la paz, en 1814, el precio del trigo se redujo y es en este punto que el gobierno Tory de Lord Liverpool se propuso lograr la aprobación de esta ley, lo que provocó graves disturbios en Londres. Los liberales, como David Ricardo, habían rechazado durante mucho tiempo tales medidas en nombre de su fe en la libertad de comercio. En efecto, Ricardo pensaba que Gran Bretaña podría utilizar su capital y su población a su favor.

Finalmente, esta ley de 1815 tuvo como resultado el mantener el precio del pan más alto de lo que hubiera estado si hubiesen sido permitidas importaciones libres de granos, lo que no favorecía para nada a las categorías sociales trabajadoras. De seguido, varias peticiones fueron enviadas al Parlamento y se formaron diversas asociaciones, principalmente en Birmingham, Nottingham y Londres, a partir de 1833, para oponerse a estas medidas proteccionistas sobre los granos. En 1838 es cuando fue fundada en Manchester la Anti-Corn Law Association (que se convirtió en 1839, en la Anti-Corn League), compuesta principalmente por miembros pertenecientes a la clase media, procedentes de los industriales del Norte.



El propósito de esta “Sociedad” era obtener la abrogación de las Corn Laws. Diversos argumentos fueron utilizados para este propósito: en primer lugar, las Corn Laws eran obsoletas y sólo traían beneficios a los terratenientes y a los granjeros, por lo que era totalmente egoísta de la parte estas personas utilizar su poder en el seno del Parlamento para mantener esta normativa. Además, se le criticaba a las Corn Laws no haber tenido el efecto esperado de reducción del precio del pan, sino por el contrario, haber favorecido un impuesto adicional sobre las clases más pobres; despojados de su dinero, estos ya no tenían con qué comprar los productos industriales. Los industriales se vieron entonces obligados a pagar salarios más altos de lo que podían, lo que constituía una queja adicional. Asimismo, si la eliminación de los impuestos de protección favorecía a la industria, cabía preguntarse por qué no beneficiaría igualmente a la agricultura. También se argumentaba que los países extranjeros, que podrían exportar trigo a Inglaterra sin tener que pagar impuestos, gastarían el dinero ahorrado comprando productos industriales ingleses, lo que favorecería la baja en el precio de los alimentos y una mejor perspectiva para el empleo. Por último, la Sociedad recurrió a un argumento moral al emplear un lema que sus seguidores propagaron: “Dios hará prosperar los esfuerzos justos de los hombres ligados contra los tiranos que niegan la comida al laborioso”.

Los dos principales dirigentes de la Sociedad fueron Richard Cobden y John Bright. Estas dos grandes figuras no tuvieron dificultades para recaudar los fondos necesarios para difundir sus ideas por medio de volantes, de un periódico llamado The Anti-Corn Law Circular, de reuniones públicas y, también, mediante el apoyo de candidaturas al Parlamento de hombres favorables a la abrogación de estas leyes. Sin duda, las oposiciones no faltaron, tanto desde la prensa, con el Times que se había aliado con los terratenientes, como de la masa del partido de los Tories, compuesta casi en su totalidad de estas mismas personas. Esta oposición de los terratenientes fue canalizada a través del Duque de Richmond, quien en 1844 formó una Central Agricultural Protection Society, cuyo objetivo era procurar el mantenimiento de las Corn Laws.

De forma bastante paradójica, fue un ministro que representa los intereses de la clase terrateniente, Sir Robert Peel, quien resolvió abolir las Corn Laws. La hambruna que asoló Irlanda a raíz de la crisis de la papa de 1845-1846, que causó la muerte de miles de irlandeses y la fuga de muchos otros hacia los Estados Unidos, fue acompañada de una crisis en Inglaterra relacionada con una mala cosecha de trigo, debido a un verano muy húmedo. Mientras que los Whigs, liderados por Lord John Russell, no pudieron llevar a cabo la abrogación de las Corn Laws, fue un Tory, conservador en política pero liberal en el plano de la Administración, quien inició el proceso legislativo para su abrogación. Es de esta manera que las Corn Laws fueron definitivamente abrogadas el 26 de junio de 1846, los partidarios de Peel se unieron a los miembros irlandeses del Parlamento, a los miembros del Parlamento de la Sociedad de opositores a las Corn Laws y a la mayoria de los Whigs. Solo unos pocos Whigs se opusieron, así como los viejos Tories favorables al proteccionismo.




Esta abrogación llegó un poco tarde para rescatar a los irlandeses, sin embargo, promovió rápidamente una era de prosperidad en Gran Bretaña, reduciendo el precio del pan, apoyando al empleo y mejorando globalmente el nivel de vida de las masas, a pesar de las profecías de mal agüero de los propietarios de las tierras. La agricultura británica no sufrió inmediatamente de la competencia extranjera, los agricultores reaccionaron adoptando una política llamada de high farming a partir de 1850, que consistía en una mejoría de los suelos mediante el drenaje, el uso de nuevos fertilizantes y un progreso del maquinismo agrícola. Sin embargo, desde 1873 y hasta 1914, la agricultura entró en un período de depresión debido a varios factores, principalmente el clima, pero también por la competencia del trigo y de las producciones animales extranjeras: en 1895, la tercera parte de la carne consumida era importada principalmente de Nueva Zelanda y de Argentina.

De esta forma, si las profecías que habían visto una amenaza en la abrogación de las Corn Laws fueron, sin duda, un poco prematuras, con el tiempo probaron ser correctas. Debe señalarse que las condiciones sociopolíticas habían cambiado: los terratenientes no dominaban ya el Parlamento, especialmente por cuanto ahora todos los trabajadores varones de la industria tenían el derecho a votar; ya no era posible, por tanto, revocar la abrogación.




Bibliografía sugerida:  ADAMS, L. P. (1969), Agricultural Depression and Farm Relief in Britain 1813-1852, Cass;  MAC CORD, N. (1975), The Anti-Corn Law League 1838-46, Allen and Unwin;  MAY, T. (1975), Agriculture and Rural Society in Britain 1846-1914, Arnold;  WOODWARD, L. (1962), The Age of Reform 1815-1870, Oxford University Press.

DOMINIQUE GAURIER

Véase también: : – Derechos aduaneros y barreras no arancelariasProteccionismo y libre comercio.